Resumen de M.A.S. Lunes 8 de noviembre de 2010



Antes solíamos escribir cartas firmando con otros nombres. Se las enviábamos a las mujeres que iban arriba y abajo por la calle Compañía, o dejábamos poemas malos en las mesas del Alcaraván, poemas que hablaban de tomates y ensaladas, de sartenes, mangos o huevos fritos. Ahora, con la cantidad de buenos artistas que pasan por Micro Abierto, hemos dejado de escribir, hemos dejado de hacer música. Ya no vamos de excursión a la montaña. Cada lunes es un lunes de prodigios y alucinaciones y nosotros no podemos hacer otra cosa que retirarnos poco a poco como sombras que en su lenta rotación sugieren permanencia, retirarnos hacia atrás con un Gin-tonic y celebrar a oscuras, en el almacén, lo que aquí, en el Esperpento, ocurre cada lunes. Este es el resumen apócrifo de una mente brillante sin recuerdos.


Andrés Catalán leyó poemas goliárdicos postmodernos muy divertidos con un cigarrillo, o dos, en la mano. Aprendió su elegancia en Versalles y pasa las tardes en el Alcaraván escribiendo una obra maestra titulada "La poética del agricultor menor". Este es su blog.

Andrés Catalán
Luis Llorente leyó dos poemas de su nuevo poemario. Podéis leer más poemas en su blog.

Luis Llorente
Geof y Yon volvieron después de mucho tiempo para tocar algunas versiones rockeras, entre ellas una canción de Babyshambles. Podéis verlos aquí, en vídeo.

Ane leyó algunos poemas como habitualmente. Es nuestro miembro permanente de Micro Abierto. Sólo ha faltado 1 día en las últimas 317 ediciones. Empezó a recitar cuando tenía 2 años, lo hizo con un poema de Mortadelo y Filemón. Pero ahora su poesía alcanza la maestría de los grandes, escribe pequeños poemas floridos que podéis leer en su blog.

Ane González de Larramendi

Luis Forero leyó un relato que podéis ver aquí en directo. ¿Un Gin-tonic?, dice Luis. Un poco de gin, un poco de tonica, un poco de limón, un poco más de gin, está flojo este gin-tonic, dice Luis. Se pone triste y luego añade: Gin-Tonic es una canción de Françoise Hardy, por cierto.

Misir Lau tocó un blues y luego cantó a cappella, con su maravillosa voz, otra canción. Parece que algunos caen desmayados después de escucharla. Los transportamos al médico. El médico mete el dedo en el agujero del pecho. El médico dice que no parece una herida de bala. Pero como si lo fuera.

Nicolás Santamaría se acercó al estrado para leer un micropoema que nos dejó convulsionados y sorprendidos, como un soplo de aire, un relámpago o un viejo contraste. Tomamos unos medicamentos para curar nuestra incurable clautrofobia y seguimos adelante.


Este es Ben Clark, presentador de Micro Abierto, poseido por Asmodeo, el demonio cojo encargado de proteger el tesoro del Rey Salomón.

Por mi parte, yo, Víctor Balcells, recité cantando muy mal un poema de Josep Pedrals titulado Antonio Machado, que podéis ver aquí. No dejéis de visitar el Myspace de Pedrals, allí podréis escuchar alguno de los poemas de uno de los mejores poetas orales que hay en España.

Ben Clark
Fernando Maes y Andrés Sudón tocaron a dúo dos temas propios. Podéis visitar sus respectivos myspaces haciendo clic en sus nombres. Escuchándoles subimos hacia arriba todos aún estando en un sótano, y algunos no volvieron a bajar y siguen allí, en el país de los niños absurdos donde sólo se escuchan vinilos, buena música, y se bebe vino blanco. Aquí tenéis un vídeo de un pedazo de su actuación.


El bar estaba muy lleno, mira tú por dónde.



Jens Patrick llegó anunciando que era alemán, aunque no lo pareciera, enseño su pasaporte y montó un tinglado muy complicado con pianos y ordenadores para deleitarnos con algunas versiones de Billy Joel, con su simpatía y su jolgorio juglaresco.


Emilio Papel recitó un poema sobre la carne, con su ritmo tan característico, su dicción precisa que te rodea y asalta, y esos versos herméticos que, cuando son descifrados, descubren la verdad de las cosas que no son cosas, sino mucho más que eso.


Luis Somoza leyó un poema rápido: podéis verle aquí. Cuando uno se aleja las cosas se ven más claras. Y entonces es como si se acercaran para hacernos daño. ¿No es así?


Fabio de la Flor hizo un diagnóstico que podéis ver aquí acerca de la postmodernidad y los motivos por los cuales la humanidad se está yendo a pique. Los culpables, según él, son Concha Velasco y Jesulín de Ubrique.


De Paula Campos sólo conservamos esta foto fugaz en la que apenas se pueden apreciar sus facciones. Recitó un poema como quién viene y se va, y las palabras quedaron flotando entre el humo de los cigarrillos. Nos las fumamos y ahora, cada vez que hablamos, decimos poemas de Paula Campos.


Victor Prieto causó furor con un texto hilarante acerca de la tradición de los pasodobles. Para leer más cosas escritas por él, no dejéis de visitar su blog.


María Cota llegó felizmente para leer un poema feliz sobre la infelicidad de ser demasiado feliz cuando uno quiere ser, en verdad y después de todo, infeliz.


Para acabar Virginia de la Calle tocó algunas piezas clásicas con su Saxofón, como colofón a una noche llena de buenos artistas, de poesía, música y disparates por todas partes, en espera de una próxima edición que, seguro, será aún mejor y traerá más y mejores sorpresas.





Lunes 8 de Noviembre: M.A.S. "Típical Espánich"

Micro Abierto Salamanca


Micro Abierto Salamanca

Todos los Lunes

a partir de las 22:30 h.


Sala Alquimista

Bar Esperpento.

Salamanca.




Resumen de M.A.S. Lunes 1 de noviembre de 2010


También hubo Micro Abierto el día de Todos los Santos. Un evento lleno de sorpresas y de nuevos participantes venidos de lejos, entre los cuales tuvimos a dos espíritus de difuntos que leyeron sus textos sin que la gente se percatara de que estaban muertos. Según el escritor W.G. Sebald, es fácil detectar a un espíritu. La técnica consiste en mirar bien su cuerpo. Si se ve borroso, probablemente estés borracho. Si te frotas los ojos, te lavas la cara y te despejas y sigues viéndolo borroso, probablemente estés frente a un espíritu.

Ben Clark había muerto esa misma tarde y antes del evento se le concedió una prórroga para presentarlo y volvió a la vida para acompañarnos toda la noche en la degustación de sus últimos gin-tonics. Como vemos en la foto, estaba jovial y feliz, pero no necesariamente enamorado.

Ben Clark
Víctor Balcells siempre estuvo muerto, de modo que no hay diferencia entre las fotos de este lunes y las de cualquier otro lunes. Él y Ben son los presentadores de Micro Abierto.


Aquí tenemos al primer participante, Luis Forero, autor secreto de las últimas novelas de Stephen King y guionista de las mejores piezas de Carpenter. Su peinado cambia según cambie el viento, es un detective salvaje y tiene una libreta Moleskine que le robamos cuando está distraído para plagiar sus cuentos. Ya hemos publicado toda su obra con nuestros nombres y él aún no lo sabe. Nos leyó un relato. Podéis leerle en su blog, o verle este sábado en la Casa de las Conchas.

Emmanuel Martínez nos visitó por primera vez para leernos algunos poemas que ha publicado en una antología titulada Chilango Andaluz.


David Martínez llegó con su guitarra y nos tocó una versión de una canción de Gustavo Cerati y una pieza de Vetusta Morla, en acústico.


Andrea Mazas leyó dos fragmentos de la revista que coordinaba junto a Andrés Sudón en Madrid, llamada Luna Puta. Podéis verla en acción en el siguiente vídeo.

Raúl Tuda leyó un texto manuscrito incunable que había escrito él mismo con sus manos pocos días antes y que dentro de doscientos años permanecerá detrás de las vitrinas de la insigne Universidad de Salamanca como objeto de estudio de los mejores filólogos y letrados.


Alfredo Rubbenstein es dos o tres personas a la vez. Si te lo encuentras en un supermercado suele tener forma de manzana pecaminosa. En el esperpento parece un robot de Asimov, y cuando entra la madrugada adquiere el papel de almirante de la nave de Star Trek. Escribe ciencia ficción pero esta vez nos trajo un relato bajo otra de sus máscaras, la de payaso, un relato en el que narraba su infancia difícil de hombre gigante y amante del baloncesto.


Paul Mayer nos volvió a emocionar con su maestría a la guitarra, tocándonos una pieza titulada Asturias, de Albéniz, que dejó con la boca abierta a un 80% de los presentes. Un 20% de éstos se tragó sin querer una mosca y un 2% masticó los vasos de cristal del Esperpento, que saben a Coca-cola.


Después del descanso, Ben Clark presentó a Roja y Pino, que tocaron a dúo un par de canciones, una de ellas la podéis escuchar aquí: Ikea. Elegancia y delicadeza, vestidos de encaje y pequeños gestos, fru fru de faldas rozándose y el poder de una intensa fragilidad saliendo de unos labios pintados de rojo; la alegría de los incendios por el cuerpo del público enamorado. Todos los días que son días porque alguien nos quiere, o porque nosotros lo necesitamos.


Pino, después del acompañamiento, tocó un poco de Bach seguido de una pequeña demostración de música Heavy al Cello, mostrando un dominio completo de todos los registros musicales posibles. A veces, incluso, en momentos de mucha intimidad, puede conseguir que su Cello hable con voz humana. Pero cuando eso ocurre, el Cello sólo repite, una y otra vez: Quiero una hamburguesa con tomate.

Ane González leyó un poema de Wislawa Szymborska y algún poema de su propia cosecha, y fue como un coche que va despacio por la calle, dejándonos su recuerdo en cada puerta.


Luís Llorente leyó un poema de Claudio Rodríguez, de su magnífico libro Alianza y Condena. Llegaste con tu voz, para salvarnos, como una canción cuando nosotros ya habíamos dejado de cantar.


Llegaron en ese momento tres juglares medievales que acababan de estar en el castillo cátaro de Albí tocando piezas obscenas para el rey de Macedonia. Irrumpieron en la sala al grito de "¿Dónde está la organización?". Ben Clark dijo, emulando a un rey Francés: "La organización soy yo", majestuoso, digno de elogio y con ricitos en la cabeza. Tocaron tres piezas en un idioma extranjero cuya melodía algunos asimilaron al sabor de un tomate en la boca. Artistas del hambre e hijos de la ira, terminaron y desaparecieron por donde vinieron. Un vídeo de ellos aquí.


Mariavi y Mario, miembros de Black Jack, tocaron una pieza propia y dos versiones, una de ellas de Eric Clapton y otra de Rihanna: Umbrella.

Como colofón final, Pino, David y Emmanuel asaltaron el escenario y actuaron conjuntamente. Primero unos poemas y después dos versiones para emocionar al público: Fake plastic Trees de Radiohead y While my guitar Gently Weeps, de los Beatles.



Resumen de M.A.S. Lunes 25 de octubre 2010

Este lunes, como todos los lunes, fue un lunes de Micro Abierto: la puerta estaba abierta, las escaleras se abrían, las sillas también abiertas y todos se caían al suelo; el tema era la política y hablamos mucho de ello a través del silencio y otras veces no dijimos nada, encerrados como pelotas, como un ovillo de lana que, si se tira del hilo, se desovilla, todas esas cosas de la corrupción; cómo nos gustan los rascacielos. Este es el resumen de lo que ocurrió:

Ben Clark llegó vestido con sus mejores prendas de ropa, parecía el Marqués de Santillana en sus mejores tiempos; llegó e hizo una presentación según el criterio básico de Hemingway: para hablar de política hay que hablar de todo menos de política. Nos reímos mucho juntos y felices, no comiendo perdices.


Sofía Montero hizo un discurso electoral como preámbulo a la lectura de sus poemas y anunció que iba a hablar de las montañas. Sus poemas delicados como agujas pequeñas que apenas rozan tu piel, erizándola.


Fran Álvarez leyó un nuevo tríptico de poemas rimados sobre los sentimientos, sus características, el dolor de lo que parece no doler aunque nos esté reventando por dentro.


Luis Somoza estaba dispuesto a enloquecernos con sus poemas terriblemente divertidos, enrevesados, maravillosamente melacólicos, póstumos y penetrantes, y así bajó del escenario, habiéndonos perforado a todos el corazón; o cualquier otra parte del cuerpo.

Miguel López fue el único monologuista de este lunes. Al más puro estilo club de la comedia fue desenvainando uno más de sus episodios minúsculos y divertidos de su vida corpusculamente física. En este caso habló del día en que se quedó encerrado en un aula de informática e hizo de todo para salir de allí.

Mercedes Orrego es síntoma de brevedad, voz dulce y extraordinaria, con la potencia que tiene todo aquello que entra con suavidad para dejar en nosotros paisajes alucinógenos, pequeños momentos de visión epifánica.


Míchel Gasco volvió a tocarnos el Laud Árabe. Dos piezas especiadas, compuestas una vez, tiempo atrás, en la ruta de la seda mientra se fumaba una pipa de marihuana, sobre un camello motorizado y algunos dátiles a modo de tentempié, cruzando fronteras y perdiendo países, siendo extranjero siempre.



Fabio de la Flor leyó uno de los singles de Enemigos de Jardín (podéis escucharlo en el link): La Tesis sobre Amaia Montero, un pequeño ensayo en clave postmoderno en el que se explica por qué esta mujer es una artista tan mala. Risas y aplausos y más risas, risas en los baños y en las farolas de la calle, sobre los hombros de los guardaespaldas del alcalde, que son monos, y en todo aquello que se parecía a una boca. Al terminar toda la ciudad reía espasmódicamente rodando por el suelo y, de paso, barriéndolo (así brillaba al día siguiente).


Luis Forero, un escritor que vivió muchos años en el desierto de Sonora, hablando con cactus y otras especies de lagartos, allí aprendió mucho sobre literatura reptil y ahora viene a mostrarnos lo que hace; este lunes con una nueva entonación y renovada fuerza. Aquí su blog: Teatro para locos.


Andrés Catalán leyó unos poemas goliárdicos contemporáneos que hablaban de Etiopes con pito grande, de amores trucados en la fatalidad, gallinas, cursos mal cursados de universidad. Todas las risas para él y todos los aplausos reverberando en los gin-tonics de los demás.

Ben Clark también leyó un poema goliárdico, del mismo libro, que podéis ver aquí.

Emilio Papel recitó de memoria uno de sus poemas, fiel a su estilo más rítmico, todas las palabras eran una sensación como quién ve un cuadro de Kandinsky y no sabe si ponerse a llorar de emoción o si robárselo para su casa. A Emilio lo robaron hacia las dos de la madrugada: fue una dulce muchacha de finos brazos de estrecha pasión paralela. Se busca.


Borja Aguiló tocó una versión de un poema del poeta sobre el que hace la tesis: Roethke, mostrando su gran pasión por él y por los difuntos celebradores de las montañas. Después tocó una pieza de Enemigos de Jardín: La Chica de la filmoteca, que podéis ver aquí, magnífica canción de un amor truncado en una filmoteca de Catalunya, la patria de todos los melenudos y comedores de spaguetti.


Carmen Crespo leyó unos relatos reflexivos que nos sumieron en el incomprensible desenrollamiento de nuestros cerebros que, como alfombras, quedaron esparcidos por el suelo e impresionados por la violencia de un disparo oído a lo lejos (la Duquesa de Alba estaba cazando jovencitos a esa hora).


Luis Salgado cerró el evento con una gloriosa intervención rapera y crítica y paranoicocrítica y paranoicamenteparanoicocrítica y parabienparanoicamenteparanoicocrítica, y así sucesivamente, hasta que nos quedamos sin voz y bebimos y bebimos y la noche se cerró sobre sí misma y nadie habló de política porque de madrugada no se habla de política, el congreso de los diputados está cerrado, y si está abierto está vacío, y si está lleno es porque hay cátering gratis, y así es todo, una cosa que lleva otra, y otra que lleva a una cosa, un círculo, Karl Popper por ahí, tomando pinchos de merluza; buenas noches.


Resumen de M.A.S. Lunes 25 de octubre 2010

Este lunes, como todos los lunes, fue un lunes de Micro Abierto: la puerta estaba abierta, las escaleras se abrían, las sillas también abiertas y todos se caían al suelo; el tema era la política y hablamos mucho de ello a través del silencio y otras veces no dijimos nada, encerrados como pelotas, como un ovillo de lana que, si se tira del hilo, se desovilla, todas esas cosas de la corrupción; cómo nos gustan los rascacielos. Este es el resumen de lo que ocurrió:

Ben Clark llegó vestido con sus mejores prendas de ropa, parecía el Marqués de Santillana en sus mejores tiempos; llegó e hizo una presentación según el criterio básico de Hemingway: para hablar de política hay que hablar de todo menos de política. Nos reímos mucho juntos y felices, no comiendo perdices.


Sofía Montero hizo un discurso electoral como preámbulo a la lectura de sus poemas y anunció que iba a hablar de las montañas. Sus poemas delicados como agujas pequeñas que apenas rozan tu piel, erizándola.


Fran Álvarez leyó un nuevo tríptico de poemas rimados sobre los sentimientos, sus características, el dolor de lo que parece no doler aunque nos esté reventando por dentro.


Luis Somoza estaba dispuesto a enloquecernos con sus poemas terriblemente divertidos, enrevesados, maravillosamente melacólicos, póstumos y penetrantes, y así bajó del escenario, habiéndonos perforado a todos el corazón; o cualquier otra parte del cuerpo.

Miguel López fue el único monologuista de este lunes. Al más puro estilo club de la comedia fue desenvainando uno más de sus episodios minúsculos y divertidos de su vida corpusculamente física. En este caso habló del día en que se quedó encerrado en un aula de informática e hizo de todo para salir de allí.

Mercedes Orrego es síntoma de brevedad, voz dulce y extraordinaria, con la potencia que tiene todo aquello que entra con suavidad para dejar en nosotros paisajes alucinógenos, pequeños momentos de visión epifánica.


Míchel Gasco volvió a tocarnos el Laud Árabe. Dos piezas especiadas, compuestas una vez, tiempo atrás, en la ruta de la seda mientra se fumaba una pipa de marihuana, sobre un camello motorizado y algunos dátiles a modo de tentempié, cruzando fronteras y países, perdiendo países, siendo extranjero siempre.



Fabio de la Flor leyó uno de los singles de Enemigos de Jardín (podéis escucharlo en el link): La Tesis sobre Amaia Montero, un pequeño ensayo en clave postmoderno en el que se explica por qué esta mujer es una artista tan mala. Risas y aplausos y más risas, risas en los baños y en las farolas de la calle, sobre los hombros de los guardaespaldas del alcalde, que son monos y en todo aquello que se parecía a una boca. Al terminar toda la ciudad reía espasmódicamente rodando por el suelo y, de paso, barriéndolo (así brillaba al día siguiente).


Luis Forero, un escritor que vivió muchos años en el desierto de Sonora, hablando con cactus y otras especies de lagartos, allí aprendió mucho sobre literatura reptil y ahora viene a mostrarnos lo que hace; este lunes con una nueva entonación y renovada fuerza. Aquí su blog: Teatro para locos.


Andrés Catalán leyó unos poemas goliárdicos contemporáneos que hablaban de Etiopes con pito grande, de amores trucados en la fatalidad, gallinas, cursos mal cursados de universidad. Todas las risas para él y todos los aplausos reverberando en los gin-tonics de los demás.

Ben Clark también leyó un poema goliárdico, del mismo libro, que podéis ver aquí.

Emilio Papel recitó de memoria uno de sus poemas, fiel a su estilo más rítmico, todas las palabras eran una sensación como quién ve un cuadro de Kandinsky y no sabe si ponerse a llorar de emoción o si robárselo para su casa. A Emilio lo robaron hacia las dos de la madrugada: fue una dulce muchacha de finos brazos de estrecha pasión paralela. Se busca.


Borja Aguiló tocó una versión de un poema del poeta sobre el que hace la tesis: Roethke, mostrando su gran pasión por él y por los difuntos celebradores de las montañas. Después tocó una pieza de Enemigos de Jardín: La Chica de la filmoteca, que podéis ver aquí, magnífica canción de un amor truncado en una filmoteca de Catalunya, la patria de todos los melenudos y comedores de spaguetti.


Carmen Crespo leyó unos relatos reflexivos que nos sumieron en el incomprensible desenrollamiento de nuestros cerebros que, como alfombras, quedaron esparcidos por el suelo e impresionados por la violencia de un disparo oído a lo lejos (la Duquesa de Alba estaba cazando jovencitos a esa hora).


Luis Salgado cerró el evento con una gloriosa intervención rapera y crítica y paranoicocrítica y paranoicamenteparanoicocrítica y parabienparanoicamenteparanoicocrítica, y así sucesivamente, hasta que nos quedamos sin voz y bebimos y bebimos y la noche se cerró sobre sí misma y nadie habló de política porque de madrugada no se habla de política, el congreso de los diputados está cerrado, y si está abierto está vacío, y si está lleno es porque hay cátering gratis, y así es todo, una cosa que lleva otra, y otra que lleva a una cosa, un círculo, Karl Popper por ahí, tomando pinchos de merluza; buenas noches.


25 de Octubre 2010: Una de Política

Micro Abierto Salamanca

Lunes 25 de Octubre 2010
Micro Abierto Salamanca:

"Una de Política"

Para participar es necesario contactar con los organizadores

por facebook o por correo electrónico.

Muchas gracias.



M.A.S.